Viviana
«Me siento muy bendecida y afortunada»
Dejar la casa, cerrar la puerta y marcharse, así comienza el viaje.
Viviana llega a Vancouver siguiendo los pasos que su hermana inicio 14 años atrás, llega para tener la oportunidad de tener a su familia de nuevo reunida, familia que se vio doblemente fragmentada por la violencia y por la migración de uno de sus integrantes.
El viaje de Viviana no empieza en el momento de marcharse, empieza mucho tiempo atrás cuando su vida se ve alcanzada por el conflicto que vivió Colombia, en la región de Rio Sucio. Con ella llegaron su mamá y su hija. Motivo por el cual Viviana tomo la decisión de inmigrar en la búsqueda de un lugar donde su hija pudiera tener un mejor futuro y su mamá pudiera tener la paz que se le arrebato en Colombia.
Desde que llego a Canadá, Viviana ha tenido la fortuna de contar con su hermana que ha abierto el camino para que su familia pueda seguir. Esto le ha dado la fuerza de empezar su propio negocio, siguiendo las enseñanzas de su mamá y su tierra.
Viviana ha encontrado en la comida tradicional colombiana la balanza que le permite vivir llevando las riendas de su propio negocio.

